dimecres, de desembre 14, 2005

Escribir

A veces escribir es hablar solo.
A veces puedo llorar solo sin estarlo.
Nadie sabe que la gota se convierte en mar
y que ruge como un muro viejo
al caer sobre un silencio hermoso.

A veces escribir es hablar solo.
Las palabras más extrañas parecen hasta bellas
cuando no hay oído que lo dude.
A veces es bueno amar la soledad
para saber lo que duele y lo que no.

Escribir es conversar contigo mismo,
sólo con tu sombra
sólo con tu risa de ermitaño,
sólo sabiendo que estas solo.

Hasta el mudo puede dar así un discurso
ante el gran auditorio de papel
incapaz de callarte o disertar.

A veces escribir es hablar solo.
Nadie sabe si uno repite las mismas tonterías.

Y yo solamente escribo.