dimecres, de desembre 14, 2005

Yo quiero volar contigo

Yo quiero volar contigo

donde todo lo tuyo es espacio,
brasa líquida tan necesaria,
ahora que la noche te presta
patio y jazmines,
aún con estrellas en las manos.

Ahora que nadie nos ve
en el balcón y en la forja,
y sin vernos nada queda
para sus memorias en el tiempo;
quiero en tus ojos de Mezquita
un pasillo hacia mí sólo.

Nadie te cuidará de mí
cuando decida en tus pechos
el volumen blanco de la sangre;
nadie tapará tus oídos
si te digo palabras de papel;
nadie morderá tus labios con mi boca.

Mi obligación no es hacerte feliz
sino que seas feliz conmigo,
agrandarte hacia ti misma;
yo quiero elevarte de manera
que invadas los jardines de los dioses
y que en el silencio seas transparente.

Yo quiero tu aire en mi cuello
cuando sea en el oficio ardiente
un obrero más en el oficio,
entre lirios y estrofas,
sobre la crujiente mesa
que tanto sabe y tanto calla.

Quiero volar contigo
en las mareas del cielo equivocado,
en las nubes del mar perdido,
en el núcleo y por los trigos,
en los rizos de tu sexo
aún con los astros circulares.