dijous, de desembre 15, 2005

Una noche cualquiera

Una noche cualquiera,
en los bastos dominios de la angustia,

la semilla de un sueño
lleno con su fulgor mis horizontes,

su luz era tan clara,

que quise retenerla en la memoria,
y tan breve fue su vida

que mis ojos
sepultan ya su brillo entre las calles.