dijous, de desembre 15, 2005

Una noche cualquiera

Una noche cualquiera,
en los bastos dominios de la angustia,

la semilla de un sueño
lleno con su fulgor mis horizontes,

su luz era tan clara,

que quise retenerla en la memoria,
y tan breve fue su vida

que mis ojos
sepultan ya su brillo entre las calles.

Ausencia

Pronunciaras mi ausencia
cuando el tiempo galope
en el ocaso de tus manos,

cuando un otoño frio
de palida mirada
confunda los colores de adioses,
hoy ajenos.

Abrazaras mi nombre
cuando el tiempo destierre
los misterios de tu frente,

cuando tu piel comprenda
la belleza
de las horas perdidas entre nieblas.

Lamentaras destinos,
ahuyentaras caricias,
redoblaran ausencias que impusiste ...

se quemara
la luz en los espejos.

dimecres, de desembre 14, 2005

Yo quiero volar contigo

Yo quiero volar contigo

donde todo lo tuyo es espacio,
brasa líquida tan necesaria,
ahora que la noche te presta
patio y jazmines,
aún con estrellas en las manos.

Ahora que nadie nos ve
en el balcón y en la forja,
y sin vernos nada queda
para sus memorias en el tiempo;
quiero en tus ojos de Mezquita
un pasillo hacia mí sólo.

Nadie te cuidará de mí
cuando decida en tus pechos
el volumen blanco de la sangre;
nadie tapará tus oídos
si te digo palabras de papel;
nadie morderá tus labios con mi boca.

Mi obligación no es hacerte feliz
sino que seas feliz conmigo,
agrandarte hacia ti misma;
yo quiero elevarte de manera
que invadas los jardines de los dioses
y que en el silencio seas transparente.

Yo quiero tu aire en mi cuello
cuando sea en el oficio ardiente
un obrero más en el oficio,
entre lirios y estrofas,
sobre la crujiente mesa
que tanto sabe y tanto calla.

Quiero volar contigo
en las mareas del cielo equivocado,
en las nubes del mar perdido,
en el núcleo y por los trigos,
en los rizos de tu sexo
aún con los astros circulares.

Tiempo

Hilare uno a uno,
esos momentos,

removiendo todos mis escombros,
para acondicionarlos en un rincon,

Aunque a veces

te busque tan torpemente

me sentare al lado de tu puerta,
con mi propio rostro,

con tu nombre sobre mi boca.

Nos quedan tantas orillas de mar
por recorrer descalzos ...

Nostalgia

De los estambres del recuerdo
surge un polen de adioses y de ruinas.

Asi te miro hoy,
desde el album de agua de todas las huidas,
con perfiles de nieve que deshiela el pasado.

Ahora
que esa ceniza se pasea
delante de tu nombre,

regreso al marmol hondo del olvido
y huelo ...

un ramillete de nostalgias.

Nadie

Lo sabes muy bien,
nadie se acordara de nosotros,
ni siquiera de estas palabras
que siempre quise escribirte,

lloviendo entre mis dedos
la tinta con que nos envuelve esta melancolia
que sigue el otoñal rumbo
de las hojas,

sabes que es tarde
para esperar un poco,

cuantas cosas quedan a medio hacer
por el hecho de no perder un poco mas de tiempo,

Hay tan pocos visibles
en nuestras vidas,

de repente,
nos damos cuenta
que los dias son puntuales ...

Hoy,
como siempre
nos asomamos vagamente a la espera.

Escribir

A veces escribir es hablar solo.
A veces puedo llorar solo sin estarlo.
Nadie sabe que la gota se convierte en mar
y que ruge como un muro viejo
al caer sobre un silencio hermoso.

A veces escribir es hablar solo.
Las palabras más extrañas parecen hasta bellas
cuando no hay oído que lo dude.
A veces es bueno amar la soledad
para saber lo que duele y lo que no.

Escribir es conversar contigo mismo,
sólo con tu sombra
sólo con tu risa de ermitaño,
sólo sabiendo que estas solo.

Hasta el mudo puede dar así un discurso
ante el gran auditorio de papel
incapaz de callarte o disertar.

A veces escribir es hablar solo.
Nadie sabe si uno repite las mismas tonterías.

Y yo solamente escribo.

dimarts, de desembre 13, 2005

Labios

Son los labios quienes hablan,
lo hacen tambien sus besos,
los escucho con la piel
que cubre mi sentimiento;
son voces que están de paso,
aliento para un momento,
son palomas mensajeras
abrevando fuente del cuerpo;
que despues de dar la vida,
llenan con sus palabras,
bibliotecas de recuerdos.

Cuando son los tuyos
quienes oyen el susurro,
del cariño de mis besos,
esos, jamás mueren,
son oxigeno en el cielo,
junto a los que te doy de nuevo,
regresarán cada dia,
para recordar que te quiero.